jueves, 19 de julio de 2012

chao primer semestre

Las tan esperadas vacaciones llegaron...
Que semestre más horrible, la sufrí. No sé si por el nivel de exigencia personal o el nivel de frustración que tuve que soportar, filo, ya terminó. ¿Aprendí? Sí y mucho. Como siempre no solo en lo académico en lo personal también. Aprendí que no depender de nadie es bueno, expresar los sentimientos de repente es sano y extrañar algo que no volverá es agobiante. Aprendí que la vida sigue, que me falta mucho por conocer y que soy muy obsesiva cuando tengo algo en la cabeza.
Descubrí que la subjetividad llegó para quedarse y que tengo que aprender a entenderla. Necesito romper la rutina, me aburro y no soy constante. Como nunca en mi vida universitaria tuve mucho miedo de dos ramos, que por suerte, pasé. La sensación de saber que no me había quedado con ellos es inexplicable pero muy gratificante. 
Necesito luz para motivarme, comer también. Ahora que nadie me dice cuanto y qué comer, soy mucho más feliz e incluso me siento menos gorda que antes. 
Extraño los abrazos, pero por suerte tengo amigos que me los entregan. Tengo ganas de sacarme la cresta en patines y ver todas las películas del mundo.
Quiero volver a los 16 y descubrir cómo lo hacía para ser segura de mi misma y quererme tanto. El simple hecho de ser y no importarme lo que piensen. Supongo que era porque a los adolescentes nada les importa y es verdad eso que dicen que cuando uno crece, más barreras se pone. 
Quiero escribir y dibujar. Además de sacar fotos y disfrutar cada segundo de mi mes de vacaciones. 
Estoy feliz y no sé como expresarlo. Gritar no ha sido suficiente. Dormir tampoco. 
Tengo que ordenar mi pieza que ha sido un desastre desde abril. Quiero cocinar cosas ricas y compartir con mis amigos, reírnos porque sí y hacer nada, solo estar juntos. 

Ayayai vacaciones, las esperé tanto :')


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